El Arte de la Posibilidad

El Arte de la Posibilidad
Benjamin Zander / director de Orquesta

Podrás leer y cantar en alemán, sin hablar alemán. 🙂 / Benjamin Zander

Por Mauricio Aranguren Molina

Un día me enteré que el gran escritor José Saramago estaba hospedado en el hotel Palace de Madrid, España. Llamé por teléfono y le pedí el favor a la recepcionista que me lo pasara. Ella me contestó tan rápido “lo comunico” que no tuve tiempo ni de asustarme.

Segundos después el Nobel me saludaba del otro lado de la línea.

Fue así de fácil como suena. Era posible lograr una entrevista de esta manera en el año 1998. Nos separaban pocas calles.

En aquella época de reportero yo no dudaba, nunca pensaba en los obstáculos, siempre en las posibilidades. No hay otra manera de ejercer el periodismo.

El maestro me contestó en un español cadencioso adornado de acento portugués y de manera muy amable me dijo: “no puedo concederle la entrevista ahora, porque me va a dejar el avión”.

Más se tardó él en bajar al Lobby del hotel que yo en estar allí. Para no agredir su amabilidad, tomé el pequeño libro cuyos derechos económicos él había donado a los damnificados del terremoto de Armenia y me le acerqué.

Cuando él descendía, con su gabardina colgada del brazo, con sus ojos inmensos, sus gafas inmensas, le pedí una firma sobre la primera página.

Le agradecí la donación de los derechos económicos de la publicación, mientras mi otra mano dejaba su escondite y aparecía en forma de micrófono. De la nada salió la cámara –no se molestó- y se hizo “posible” realizar la entrevista. Corta pero entrevista al fin y al cabo.

Fue vivir el Arte de la Posibilidad.

Todos los días se escoge entre los obstáculos o las posibilidades. En este texto elegí hacer énfasis en lo posible y pretendo seguir haciéndolo día a día. Decir como mantra “mañana será otro día” encierra el carácter infinito de la posibilidad si uno lo cree. Es mi forma de ver la vida.

No desconozco las barreras que nos impone la vida, somos realistas, pero hay que combatir la duda, el miedo.

De Saramago a Zander.

Fue por pensar siempre en la posibilidad, como un músculo entrenable, que me pude conectar con el mensaje del director de la Orquesta filarmónica de Boston, Benjamín Zander, quién junto a su esposa escribió el libro y la conferencia:

El Arte de la Posibilidad  / http://benjaminzander.com/

Éllos plasmaron allí de manera virtuosa algo que yo llevaba en el alma y aún no había traducido en palabras.

Entonces fui testigo de cómo una conferencia, se puede convertir en una experiencia inolvidable. Fue en uno de los primeros ExpoManagment que se realizaron en la la Ciudad de México. Luego este evento se convirtió en el famoso WOBI.

Zander preguntó entre 4.500 personas, ¿quién esta cumpliendo años hoy ? tímidamente varios alzaron la mano…

¡Acérquense! –exclamó el director vestido de sacoleva-

A su llamado a la tarima sólo se acercó un parroquiano, mientras la cámara del circuito cerrado de televisión le realizaba un primer plano a su rostro asustado, Benjamin Zander dijo:

“ Si antes de entrar aquí, a éste hombre le preguntaran sobre la posibilidad de que 4.500 personas le cantaran el Happy Birthday, como respuesta definitivamente lo hubiera considerado inviable !Error!…”

Benjamín logró, de los que estábamos allí, un entonado Feliz Cumpleaños, fue un coro sólo comparable al de la fuerza colectiva de las barras en los estadios de fútbol.

El rostro de aquel hombre pasó de la timidez al éxtasis; aún debe tener pegada la quijada de la inmensa sonrisa de aquel día. Éste fue su primer paso para ilustrar el arte de la posibilidad.

Zander también descubrió un día que su verdadero poder se deriva de su habilidad para hacer poderosas a otras personas.

Lejos del egoísmo, ésta es la función de los verdaderos políticos y demás líderes.  Y por qué no, de esta humilde opinión.

Al final de la charla Benjamín Zander nos convenció de que podríamos cantar en coro la Oda de la Alegría, pero ¡en alemán!, -francamente no lo creí posible pero…- nos dijo abran su libro en la página tal y sólo canten.

Entonces fue posible, con un texto escrito de la forma que se debe pronunciar en alemán, pero comprensible para quienes hablamos español.

Fue simplemente maravilloso, inolvidable.

Y creo que ustedes también la pueden cantar en alemán haciendo honor al escritor Frederick Von Schiller, quien compuso el poema y luego lo adaptó magistralmente el genio de Beethoven en el cuarto movimiento de su novena sinfonía en D menor.

Solo hay que hacer lo siguiente…

Recordar la melodía, entonar el texto que sigue y cantar la Oda de la Alegría, nada más y nada menos que en alemán, sin hablar alemán y con una pronunciación bastante decente.

FROY-DER, SHER-NER GETTER-FOON-KEN,

TOCH-TER OUSE E –LYSE-IUM,

VEER BE -TRAY-TEN FOY-ER TROON-KEN,

HIMM-LEE-SHE, DINE HIGH-LISH- TOMB!

DINE-ER TSOW-VER BINN-DEN VEE-DER,

VOSS DEEMO-DER SHTRENG GE –TILET;

ALLAH MENSCHEN VEAR-DEN BROOD-AIRE,

VO-DINE ZANF-TAIRE FLOO-GEL VILE´T.

Creo que el Arte de la Posibilidad nos recuerda la capacidad que tenemos para vencer el miedo, actuar con confianza, agenda y foco. Nos puede liberar.

Aportar, crecer y construir nuestro camino. Comprender nuestro propósito.

Por Mauricio Aranguren Molina

Texto publicado por primera vez en la columna de opinión que escribía en el periódico La Patria, entre 2003 y 2005. La comparto, con pequeñas modificaciones, porque hay textos que perduran en el tiempo.

@mamdice

  1. Me encanta este texto. Ver en lo imposible lo posible, declarar desde la posibilidad y no desde la limitación… inspirar y convertir el -Yo Puedo, Nosotros podemos- en un verbo vivo que invita a creer en ti, en los demás y en enfocar todos los esfuerzos para vencer los miedos, tomar riesgos y pasar de ser espectadores a protagonistas. Este texto hace que los Ojos Brillen. Gracias por compartir.

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